lunes, 5 de julio de 2010

Don't go..

Me encuentro frente al ordenador, un lunes cerca de las once de la noche, recordando lo que hice el fin de semana.

Un viernes bastante aburrido, el despertador no sonó y no fui al colegio. Abrí mis ojos y no estabas. Cierto, volverá en la tarde. Pasé el resto del día haciendo tiempo hasta que estuviste en casa otra vez. Vimos esa extraña película que me tuvo pensando todo el día (grandes efectos especiales, por cierto), me divirtió. Fuimos a tu casa y cenamos pastel de papa; me gusta como cocina tu madre, me siento comoda allí. Compraste champagne. No era muy dulce así que la mezclamos con energizante. Al no entender ya mucho pasamos una noche genial. Contigo todas lo son. Te dormiste entre mis brazos, aunque nos despertamos despatarrados por toda la cama.

El sábado vimos el partido, perdimos, pero no estabas mal, no conmigo. Creo que no querias arruinar nuestro dia por un juego. Eso me puso feliz. Almorzamos una picada, fue divertido, recordé a mi padre. Fuimos al cine a ver esa película de la que yo tanto hablaba. No fue muy buena, pero al fin la habia visto. Volviendo a casa hablamos sobre nosotros, al fin sentí que me entendías en ciertos aspectos. Conociéndome volví a llorar, pero me contuviste en todo momento. Me senti muy mal al no verme capaz de ayudarte yo. Pero creo que no hice mal en llevarte a la cama y abrazarte, pareció ser de ayuda, no me senti tan inutil. Cenamos pizza y compraste otro champagne. Me puse ese conjunto de la noche anterior que tanto te gusta. Pasamos otra noche genial (obviemos lo de la cinta, je je je).

El domingo fuimos al mercado. Mientras baldeabas el patio yo ordenaba las habitaciones. "Practiquemos convivencia" dijiste. Eso me hizo pensar en nuestra casa, con nuestros perros y los mellizos en mi vientre, y ese vestido azul que alguna vez mencionaste. Con alegría hice lo dicho, pensando en nuestra familia. Comimos pasta y fuimos al centro a tomar un helado. Luego fuimos a ver ropa al centro comercial, ya sabes. No quiero seguir usando ropa de niña. Ahi estuviste toda la tarde, dandome tu opinion sobre los sacos y sweters, y yo pensando "rayos, es caro". Me ayudaste mucho, quien diria que sabes más de ropa que yo (quien no, diría). Volvimos a tu casa y vimos otra pelicula, volvimos a casa y cenamos en un resto-bar frente al departamento. Esa noche que pasamos fue la mejor de mi vida. Sabes tambien en ese sentido cuanto te amo, cuanto disfruto estar contigo, cuanto te necesito.. te necesito, mas que a nadie..

Estoy derramando lágrimas sobre el teclado. Hoy me acompañaste al colegio. Viniste por mi. Fuiste conmigo a la clase de gimnasia. Pasaste todo el día conmigo hasta que tuviste que volver a estudiar para el examen del miércoles de la facultad.

Lo que vengo haciendo desde las ocho de la noche es llorar.. Tristeza, felicidad, nostalgia, alegría. Siento tantas cosas en este momento que no puedo explicarlas todas. Solo sé que me he dado cuenta de algo.

Te necesito. Necesito cada latido de tu corazón, cada respiro, cada palabra. Necesito oír tu voz, necesito verte sonreír. Necesito sentirte, necesito amarte. Te necesito en todo sentido.

¿Cómo es eso posible? dirás..

Pues cada día me sorprendo a mí misma descubriendo cosas que no creí sentir jamás.

Hoy, lunes cinco de julio a las once y media de la noche, te digo que no hay nada que desee más que tenerte entre mis brazos por el resto de mi existencia. Quiero tenerte por siempre, quiero ser tuya y que tú seas mío. Quiero esa casa con un jardín, uno o dos perros y los mellizos, esos hermosos niños con los que soñamos casi a diario.

Pero más que nada te quiero a tí, para toda la vida. Quiero amarte siempre, y que tú me ames de igual manera. No hay manera alguna en la que pueda vivir sin ti..

Pongo mi corazón en estas palabras, y también lo pongo en tus manos..

Cuida mi corazón, lo he dejado contigo..

No hay comentarios:

Publicar un comentario